Entrevista a Pere Roqué, presidente de ASAJA Cataluña

Lo primero, una precisión que conviene dejar clara: la peste porcina africana no afecta a los humanos ni convierte la carne en peligrosa, así que no tiene sentido que caiga el consumo por miedo. El problema es sanitario y económico para el sector, no de seguridad alimentaria.

Treinta años después de haberla dado por erradicada, España vuelve a tener el virus dentro de sus fronteras. De momento, “solo” en jabalíes. Pero cualquiera que se dedique a la ganadería sabe leer el siguiente renglón: si la enfermedad salta a las granjas, la broma se convierte en tragedia.