Juan Ramón Sastre dirige una de las 4.000 explotaciones porcinas que hay en Castilla y León. No duda: «cumpliendo la normativa, las granjas no molestan». «En su mayoría cumplen la legislación vigente, que es mucha y muy escrupulosa», defiende.

Juan Ramón empezó con la granja en el año 2010, con 1.200 madres, y luego amplió en 2015 hasta 2.500. «Aquí inseminamos a las cerdas, paren; el lechón se desteta a las 4 semanas y sale a las 10 semanas de vida, con unos 20 kilos de peso».

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